Durante al menos dos décadas ha encabezado las listas del “perro más popular”. Los perros de los cuales desciende no venían del Labrador, como se supone comúnmente, sino del Terranova, donde, a partir del siglo XVIII, perros negros con pelajes impermeables eran criados por los pescadores locales y utilizados para ayudar a remolcar la pesca y cobrar peces que trataban de escapar. Los perros de este primer tipo ya no existen, pero unos pocos fueron llevados a Reino Unido en el siglo XIX y esto llevó al desarrollo del Labrador Retriever moderno. A comienzos del siglo XX la raza ya era reconocida y siguió siendo muy admirada por los cazadores de campo debido a sus excelentes habilidades como cobrador.

En la actualidad, se sigue usando mucho como perro de caza y ha comprobado ser muy eficiente en otro tipo de trabajos, como el rastreo para las fuerzas policiales.

En particular, su carácter estable lo hace un excelente perro guía para los invidentes. Sin embargo, su mayor popularidad ha sido como mascota de familia. Es un perro amoroso y se hace querer; fácil de entrenar, está siempre ansioso por complacer y es confiable con los niños y otras mascotas de la casa, pero tiene un carácter demasiado amable para ser un buen perro guardián.

Este perro tiene mucha energía para quemar y necesita mantenerse física y mentalmente activo. Largas caminatas diarias son esenciales, y más si puede nadar un poco en el camino. Si ve agua, se lanzará a ella de inmediato. Si no hace suficiente ejercicio y se deja solo, puede comenzar a ladrar mucho y volverse destructivo. Gana peso con facilidad.

Características:

Escala de altura: 55 – 57 cm

Promedio de peso: 25 – 37 kg

Promedio de vida: 10 – 12 años

Origen: Canadá