Las camas de los perros varían mucho en cuanto a precios, y hasta que su cachorro se haya establecido y haya sido totalmente entrenado para vivir en la casa, no vale la pena invertir en cosas costosas. Un perro nuevo puede morder o ensuciar su cama, así te conviene buscar una opción barata y lavable. Existen dos tipos de camas: las duras y las suaves.

Las camas duras.

Las camas duras, hechas de plástico moldeado, son fáciles de limpiar y es poco probable que un cachorro pequeño las muerda, aunque un perro con sus dientes de adulto puede dañarlas. Puedes usar artículos desechables, como toallas viejas, para hacer que una cama de plástico sea cómoda para tu perro, sabiendo que puedes lavar o botar la ropa de cama que el cachorro muerde o ensucia. También son una muy buena elección para un perro que sufra de incontinencia.

Las camas suaves.

Las camas suaves, rellenas de espuma, son más cómodas para dormir, especialmente para un perro viejo. Aunque la funda puede ser lavable, estas camas no son adecuadas para cachorros jóvenes pues a ellos les encanta sacar la espuma del interior, obligándolo a comprar otra cama.

En Petphone tenemos de los dos tipos de cama y de todos los tamaños. Ven a verlas a nuestra tienda ubicada en Tabancura 1762, al final de Vitacura.

Fuente: “El gran libro de los perros” de Dorling Kindersley. Cosar Editores.