¿Es tu perro destructivo, glotón o hipersexualizado? ¿Se aterra cuando lo dejas solo y no para de ladrar? Pues a continuación te damos unos cuantos consejos para que corrijas los malos hábitos de tu regalón.

El perro destructivo

Mordisquear objetos: Cuando se deja a un perro a su libre albedrío, especialmente si es un cachorro, puede dedicarse a mordisquear objetos para superar la frustración de sentirse solo o aburrido.

Remedio: Debemos confinar al perro a una zona controlada, como una jaula especial para perros, donde no pueda hacer ningún daño. Esto ayuda a que el animal se sienta más seguro, especialmente si cuenta con una selección de juguetes para morder y jugar y el sonido de fondo de la radio o la televisión. Sólo se debería encerrar al perro en la jaula durante períodos cortos, y además debería poder hacer ejercicio y recibir mucha atención personal del dueño.

El perro glotón

Ávido de comida: El perro es carroñero natural y comerá todo lo que encuentre a su paso.

Remedio: Hay que enseñar al perro a que se siente antes de alimentarlo y darle siempre la comida en su cuenco, no en un plato o sobre la mesa. Una vez que sepa que debe obedecernos para comer, no robará comida en nuestra ausencia. Como precaución es mejor no dejar a su alcance manjares suculentos.

Exceso de celo sexual

Hipersexualidad: Cuando no encuentra una salida más natural a su energía sexual, un joven macho sin castrar puede intentar montar una pierna humana o un mueble. Esto sucede con más frecuencia en machos de entre uno y dos años de edad, aunque las hembras en celo pueden tener comportamientos similares.

Remedio: Podemos distraer al perro rociándole con un pulverizador o una pistola de agua. Cualquier medida disciplinaria se debe aplicar inmediatamente, para que la asocie con su mal comportamiento. La esterilización puede evitar estas conductas.

El perro solitario

Ansiedad por la separación: Un perro nervioso, abandonado solo en casa, puede empezar a ladrar y aullar. Esto es especialmente común en animales que no han adquirido hábitos sociales cuando eran cachorros o que han pasado por varios hogares.

Remedio: Antes de dejarle solo habrá que proporcionar al perro algún entrenamiento, uno de sus juguetes favoritos que hayamos frotado con las manos o un suculento hueso. No hay que montar ningún “numerito” cuando salgamos. El animal podría sentirse más seguro en una jaula para perros.