Existe una amplia gama de medicamentos disponibles para tratar una gran variedad de problemas caninos. Hay drogas para curar infecciones como la neumonía, para corregir trastornos metabólicos como segregar hormonas en exceso o por defecto, para controlar ciertos tipo de cáncer.

Desafortunadamente, muy pocos medicamentos para perros se pueden encontrar en formas de sabrosas tabletas masticables. Algunas píldoras tienen incluso un sabor desagradable. Los perros se muestran endiabladamente inteligentes para esconder píldoras en su boca y escupirlas cuando no los mira su dueño. Nunca debemos llamar al perro sólo para darle una medicina, o podría desconfiar cada vez que oiga su nombre. Es mucho mejor que seamos nosotros los que vayamos a él.

¿Cómo administrar una tableta?

1. Ordenamos al perro que se siente. Con una mano le abrimos la boca mientras que con la otra lanzamos la tableta tan dentro como sea posible, sobre el montículo de la lengua.

2. Le mantenemos al perro la boca cerrada y la cabeza ligeramente levantada. Con la otra mano le masajeamos suavemente la garganta. Cuando trague y se lama los labios significará que ya ha ingerido la píldora. Siempre hay que felicitar al perro cuando se haya tragado la tableta.

Medicamentos en la comida

Limitarse a arrojar el medicamento en su plato de comida no garantiza que éste la ingiera. Es mejor esconder la tableta dentro de una pequeña porción de su comida favorita. La mayoría de los perros tomará de buena gana la medicina oculta en un pedazo de carne. Otros aceptarán la tableta dentro de un trozo de pan. No obstante, siempre debes consultar con el veterinario ya que algunos alimentos no se deben dar con ciertos tipos de medicamentos.

Fuente: “Manual del cuidado del perro” Dr. Bruce Fogle.