Sacar al perro tiene que ser una experiencia amena. Tres breves salidas diarias no son suficientes para la vitalidad normal de un perro. Para que ni tú ni tu regalón se aburran en un paseo o durante una excursión, debes hacer algo para animar un poco la cosa.

El programa de entretenimiento clásico en una excursión con perro es seguramente tirar el palito. En un paseo por el bosque o por el campo, puedes aprovechar prácticamente todo aquello que encuentres. Los troncos de los árboles caídos, por ejemplo, son estupendos para mantener el equilibrio. Haz que tu perro se ponga sobre las patas traseras o que camine hacia atrás o tírale una pelota o un disco volador. El tronco inestable convierte estos ejercicios en un pequeño desafío para tu animal y lo estimula tanto desde el punto físico como del psicológico.

Rastrear al aire libre

A los perros les encanta rastrear y para ello utilizan su fino olfato. Si no supone ningún riesgo soltar al perro, escóndete detrás del tronco de un árbol y deja que tu regalón juegue a ser un detective. Si a la primera no entiende que debe buscarte, ofrécele una ayudita. Por ejemplo, al principio déjalo ver el escondite que elegiste y hazle señales acústicas. Con el tiempo elegirás escondites cada vez más difíciles. Si tu perro te encuentra, felicítalo efusivamente a modo de recompensa.

Conviene saber…

Dale a tu perro tiempo suficiente para husmear todo su entorno. Detectar las señales de otros perros es para él como la lectura del periódico para los humanos. Los perros transmiten información, desde “este es mi territorio” hasta “estoy buscando pareja”, a través de las sustancias aromáticas que van dejando, por ejemplo, en las plantas.

Tu perro necesita esa información para sentirse bien y aunque te parezca un poco aburrido esperarlo, dale un poco de tiempo para que explore el entorno.