Gracias a los avances en medicina preventiva, nutrición y tratamiento de enfermedades tales como cáncer, es muy probable que tengamos que compartir los próximos catorce años con nuestro perro.

Habrá que elegir por tanto uno que sea adecuado no solo para nuestro estilo de vida actual, sino también para la que suponemos que será nuestra rutina diaria en los próximos años. Solo debemos escoger uno que se muestre despierto, alerta y sano. Cuando sea posible, hay que intentar ver al cachorro con su madre, ya que esto nos puede decir mucho sobre su temperamento. Un criador reconocido nos permitirá que un veterinario examine al cachorro para certificar que está sano. Un cachorro debe permanecer junto a su madre hasta que tenga ocho semanas de edad.

Como examinar a un cachorro

  1. Los ojos deben ser claros y brillantes, libres de cualquier tipo de secreción, con buena pigmentación y sin rastro de inflamación o irritación.
  2. El interior de las orejas debe ser rosáceo y no presentar malos olores ni restos de costras o secreciones de cera, que pueden ser signo de la presencia de ácaros
  3. La piel no debería estar grasienta ni escamosa, ni tener ulceras ni bultos. El pelo debe ser firme y no desprenderse al acariciarlo.
  4. Las encías deben ser rosadas y no despedir olor. Excepto en determinadas razas, como el bóxer, los dientes deben encajar perfectamente.
  5. La zona anal debería estar seca y limpia, sin signos de diarrea o secreciones de los genitales.
  6. Cuando se levanta, el cachorro debe mantenerse firme y ser más pesado de lo que parece. Que se mantenga relajado al cogerlo puede ser un indicio de que será fácil de tratar cuando sea adulto.