Usualmente, los cachorros “descubren su voz” cuando tienen alrededor de seis meses de edad. El ladrido de los cachorros puede ser divertido, y aunque es tentador animarlos a ladrar, no se aconseja hacerlo. A medida que tu cachorro crece, tú y tus vecinos se cansarán de los ladridos persistentes.

Si tu cachorro tiende a ladrar mucho en momentos de excitación, por ejemplo, cuando está jugando, usa una correa para controlar este comportamiento. Dale lo que él quiere solo cuando esté callado.

Si tu cachorro ladra cuando usted está a punto de hacer algo como preparar la cena o alistarse para ir a dar un paseo, deja de hacer lo que está haciendo hasta que se calle. Si es necesario, siéntate tranquilamente en el sofá hasta que haya dejado de ladrar totalmente. Vale la pena dedicar unos minutos a calmar a su cachorro antes de salir a caminar.

Razones por las que tu perro se pone a ladrar

Llamar la atención: Ladrar para llamar la atención es algo que no se debe premiar. Ignora a tu perro hasta que deje de ladrar o aléjate de él, y cuando lo hagas, regresa con un premio.

Sobreexcitación: Si tu cachorro ladra cuando van a salir a dar un paseo, ignóralo y así entenderá que estando tranquilo y callado consigue más rápido lo que quiere.

En guardia: Tu perro puede ladrar como una señal de alerta cuando llega el correo o cuando alguien toca el timbre, por ejemplo. No le enseñes a no hacerlo pero impide que los ladridos se prolonguen.