Por muchos siglos, la ciencia pensó que los celos eran un sentimiento exclusivo del ser humano y que los animales no podían experimentarlo. Sin embargo, recientes estudios desafiaron tal idea y demostraron, por medio de un experimento, lo que muchos dog lovers sospechamos: los perros también sienten celos.

El experimento.

Para comprobar que nuestros peludos amigos también pueden sentir celos, los investigadores hicieron jugar a distintos dueños de perros con 3 tipos de juguetes:

  1. Un perro de juguete que ladra y mueve su colita.
  2. Una calabaza de plástico con la cual tenían que interactuar como si fuera un perro.
  3. Un libro de cuentos que emitía un sonido y que tenían que leer en voz alta como si le estuvieran leyendo a un niño.

Como puedes adivinar, una abrumadora mayoría sintió celos cuando vieron a sus dueños jugando con el perro de juguete. Cerca del 30% de ellos se interpuso entre el perro de juguete y sus dueños, como diciéndole “no mamá, no juegues con él, ¡juega conmigo!”.

Haz la prueba acariciando a un juguete peludo como si fuera un perro y verás como tu regalón se pondrá como loco 😉

Fuente: Love That Pet.