Los perros y los gatos son animales totalmente diferentes en muchos ámbitos, así que no es extraño que el movimiento de la cola, un aspecto de mucha importancia en la comunicación de estos animales, tenga en unos y otros un significado muy distinto. En los perros sirve para dar diferentes señales: si la mueven de un lado a otro, están expresando amistad y alegría, si la bajan hasta esconderla entre las patas traseras transmiten un mensaje de sumisión, si por el contrario la mantienen tiesa y rígida, expresan agresividad. El lenguaje de la cola de los felinos es muchos menos elocuente, por lo que simplemente si mientras jugamos con nuestro gato y este azota la cola, significa que lo dejemos en paz, ya que no está de buen humor.