¿Alguna vez has acercado tu cabeza a la de tu perro, cuando de pronto una tibia y maloliente brisa proveniente de su hocico penetra tu nariz?

Para muchos esto puede ser normal, ya que los perros siempre andan metiendo su hocico en cualquier parte y comiendo lo que sea que encuentren; sin embargo, muchas veces puede entenderse como una señal de mala salud. El tema del mal aliento no se debe tomar muy a la ligera amigos míos.

Cuando el aliento de tu perro es muy potente, se recomienda ir al veterinario; hay veces en que los olores desagradables son síntomas de alteraciones en su salud. Por ejemplo, si su aliento es dulce o frutal, puede que se trate de una diabetes; por otro lado, si su aliento huele a orina, quizás tenga relación con una enfermedad en los riñones. En cualquier caso, se debe consultar de urgencia al veterinario para tener un diagnóstico exacto junto a su respectivo tratamiento.

En casos de que su aliento sea el de siempre, pero lo notas un poco más fuerte o intenso, quizás tenga que ver con un problema en sus encías. Esto suele suceder con ejemplares de tamaño pequeño o bien, ya entrados en la tercera edad, quienes son propensos a sufrir problemas en su placa.

¿Cómo tratamos el mal aliento?

Tal como lo mencionamos hace unas líneas, todo dependerá del diagnóstico del veterinario. Con todo, los tratamientos más comunes tendrán que ver con modificar el tipo de alimento que consume o practicarle una limpieza profesional de higiene bucal.

Los otros tratamientos de complicaciones más graves, como diabetes o problemas al riñón, deberán ceñirse a las indicaciones del médico veterinario.

¿Si puede prevenir el mal aliento?

¡Por supuesto que sí! Y ojo que no tiene nada de complicado, sólo hay que seguir unos cuantos tips:

  1. Lleva a tu regalón al veterinario de manera regular y asegúrate que el doctor le examine su hocico.
  2. Cepíllales sus dientes cada cierto tiempo pero jamás caigas en el error usar pasta dental de humanos, ya que es muy nociva para ellos.
  3. Procura que sus juguetes sean duros y seguros de morder; a través de esta práctica ellos limpian sus dientes.

Fuente: WebMD